sábado, 24 de noviembre de 2012

PERSONAJES MARAVILLOSOS....



Morfología del cuento - Vadimir PROPP


                                                                                                              Con Morfología del cuento (publicado en 1928), Vladimir Propp se adelantó en muchos aspectos a los trabajos de su tiempo, pero no se captó el alcance de su descubrimiento científico hasta el momento e nque se introdujeron en lingüística y en etnología los métodos del análisis estructural.


http://auladeescritoresescritura.blogspot.com.ar/2009/03/las-31-funciones-de-vadimir-propp.html









Las funciones de Propp en el cuento “Elmer: el elefante de colores” de David Mckee.


CARENCIA: Elmer desea ser igual a los demás miembros de su manada.
(…)Una noche Elmer no podía dormir porque se puso a pensar, y el pensamiento que estaba pensando era que estaba harto de ser diferente. “¿Quién ha oído nunca hablar de un elefante de colores?”, pensó. “Por eso todos se ríen cuando me ven.”(…)

PRINCIPIO DE LA ACCIÓN CONTRARIA: Elmer como héroe decide actuar, es decir decide marcharse y alejarse de su manada.

PARTIDA: Elmer abandona su manada.
(…)Y por la mañana temprano, cuando casi nadie estaba todavía despierto del todo, Elmer se fue sin que los demás se dieran cuenta. (…)

PRIMERA FUNCIÓN DEL DONANTE: Elmer sufre una prueba durante su viaje
(…)Caminó a través de la selva y se encontró con otros animales. Todos le decía:

 Buenos días, Elmer. Y Elmer contestaba a cada uno: ¡Buenos días! (…)


RECEPCIÓN DEL OBJETO MÁGICO: Elmer encuentra el árbol y los frutos de éste que le permitirán ser igual a los demás.
(…) Después de una larga caminata, Elmer encontró lo que andaba buscando: un árbol bastante alto. Un árbol lleno de frutos color elefante. Elmer agarró el tronco con la trompa y sacudió el árbol hasta que todos los frutos cayeron al suelo.
Cuando el suelo quedó cubierto de frutos, Elmer se tiró encima de ellos y se revolvió una vez y otra, de un lado y del otro, hasta que no quedó ni rastro de amarillo, de naranja, de rojo, de rosa, de morado, de azul, de verde, de negro o de blanco. Cuando terminó de revolcarse, Elmer era igual que cualquier otro elefante. (…)

REPARACIÓN: la carencia de Elmer es colmada ya que su deseo de ser igual a los demás se cumple.

LA VUELTA: Elmer inicia su regreso al rebaño.
(…) Después de esto, Elmer emprendió el camino de vuelta a su rebaño. (…)

LLEGADA DE INCÓGNITO: Elmer encuentra su rebaño.
(…) Cuando Elmer se encontró con los otros elefantes vio que estaban todos de pie y muy quietos. Ninguno se dio cuenta de que Elmer se acercaba y se ponía en el centro del rebaño. (…)

TAREA DIFICÍL: Elmer se encuentra con una situación inesperada, los otros elefantes se encuentran muy serios o muy aburridos, situación que nunca antes se había dado antes de que él haya partido; por lo que decide hacerlos reír.
(…) Al cabo de un rato Elmer se dio cuenta de que algo raro pasaba; pero ¿Qué podía ser? Miró a su alrededor: era la misma selva de siempre, el mismo cielo luminoso de siempre, la misma nube cargada de lluvia que aparecía siempre de vez en cuando y finalmente los mismos elefantes de siempre. Elmer los miró bien.
Los elefantes permanecían completamente quietos. Elmer no los había visto nunca tan serios. Cuanto más miraba a aquellos elefantes tan serios, tan silenciosos, tan quietos y tan aburridos (…)

TAREA CUMPLIDA: Elmer hace reír a los otros elefantes.
(…) no pudo aguantarse más, levantó la trompa y gritó con todas sus fuerzas:
¡¡¡TURURÚÚÚ. . . .!!!
Los elefantes saltaron por el aire de pura sorpresa y cayeron patas arriba:

 Ah, uh, oh . . .! exclamaron, y luego vieron a Elmer que se moría de risa.
 ¡Elmer! –dijeron. ¡Seguro que es Elmer! Y todos los elefantes empezaron a reírse como nunca se habían reído antes. (…)


RECONOCIMIENTO: Elmer es reconocido por su familia.

TRANSFIGURACIÓN: Elmer, el héroe, recibe una nueva apariencia. En este caso, en realidad,  Elmer vuelve a su apariencia anterior gracias a la lluvia, esa apariencia que tan feliz hacía a todos los de la manada y que a partir de ese momento a él también lo haría siempre feliz.
(…) Y mientras se estaba riendo empezó a llover; la nube descargaba toda el agua que llevaba y los colores de Elmer empezaban a verse otra vez. Los elefantes se reían cada vez más al ver que la lluvia duchaba a Elmer y le devolvía sus colores naturales. (…)



UNA EXPERIENCIA MÁS QUE SATISFACTORIA.
El 28 de septiembre de este año en la escuela Nº 1451 de la ciudad de Avellaneda se llevo a cabo la Maratón de Lectura. Esta jornada que desde hace diez años se da a nivel nacional, en nuestra institución nos da el pretexto perfecto para la lectura y escritura comprometida y responsable. Pero sobre todo una Jornada que se plantea desde el disfrute y el juego conjunto en el cual se ven involucrados todos los agentes de la escuela. Este año se eligió como tema Los Cuentos Maravillosos. Se programo la lectura de los cuentos originales y versiones modernas de personajes como Caperucita, Blancanieves, Cenicienta o el El Gato con Botas. Lectura y actividades que fueron realizadas y guiadas por los alumnos de 3º,4º y 5º, quienes tuvieron a su cargo a los alumnos de 1º, 2º y 3º (casi trecientos alumnos trabajando de manera conjunta y cooperativa fue un sueño hecho realidad). El proyecto buscaba que lean en voz alta, la escucha atenta que se comprobó luego con un concurso de preguntas y respuestas, y la escritura de borradores que luego se mejorarían desde la mirada conceptual que Propp nos proporciona.

A CONTINUACIÓN ALGUNAS DE LAS VERSIONES LOGRADAS:

BORRADOR.
Alumnos Guías: Delgado, María José y Acevedo, Karen.         Curso:  3ro 3ra.
Alumno Participante: Marchetti, Andrea y Moschen Adriana.  Curso:   3ro  1ra.  


El Árbol Mágico

Había una ves en un bosque una familia muy humilde, que vivía en una choza habitada por tres hermanos y los padres.Ellos siempre salían al bosque en busca de alimentos para comer, pero una tarde muy escura, de repente Liz la mas chica de los hermanos se perdió. Cuando ella quiso volver se encontró con un árbol hermoso y repleto de flores de todos colores que resaltaba al lado de los demás. La miña muy sorprendida se sentó debajo de el, cuando de pronto escucho una voz, y se asusto porque no sabia de donde provenía y que podría ser alguien malo del bosque. Hasta que se dio vuelta y vio que era el árbol quien le hablaba  muy gentilmente y se dio cuenta que era bueno, entonce se quedo a conversar con el y le conto que había un tesoro en el bosque que habían escondido hace mucho tiempo, unos rufianes que lo robaron de un  castillo cercano. Después de que el  le hablo sobre el tesoro Liz fue en busca de sus padres.Cuando llego a su casa les conto que había encontrado un árbol mágico q hablaba y le conto sobre un tesoro en el bosque y también le había ayudado a encontrar el camino a casa, los padres no les creían, pero se dieron cuenta que no tenían nada que perder y fueron haber.
La niña los llevo hasta la donde le dijo el árbol q estaba y empezaron a cavar hasta q tocaron algo duro, cuando lo sacaron vieron que era un cofre,  lo abrieron y estaba lleno de oro y joyas como había dicho Liz. Desde ese dia salieron de la pobreza y vivieron felices por siempre.


VERSIÓN FINAL.
Integrantes: Berti Brian y Villalba Enzo
Curso: 4to 2da.





El árbol mágico

Una tarde de primavera en un campo lejano vivía una familia muy pobre que estaba compuesta por una niña llamada Liz, sus dos hermanitos Mateo, Sebastián y sus padres.

Sus padres no conseguían trabajo, eran tan pobres que tenían una casa de barro y se alimentaban con cocido y pan duro.

Un día los chicos salieron a jugar en el bosque y se encontraron con un árbol totalmente diferente a los demás,  era de muchísimos colores y el más alto del lugar. Liz y mateo se acercaron y descubrieron que el árbol hablaba, muy asustados salieron corriendo hacia su casa, a contarles lo que habían descubierto.
Al otro día toda la familia fue a ver al maravilloso árbol y se dieron cuenta que era mágico porque ellos al tocarlo  le podía cumplir un deseos el padre pidió el deseo de salir de la pobreza y tener una mejor vida.

Meses después la familia había cambiado por completo el padre había conseguido trabajo, los niños se alimentaban bien y  concurrían al colegio. Todo gracias al maravilloso árbol  le concedió el deseo porque el padre de la familia no mostró más ambición que la felicidad de su familia sin arrogancia y afán de grandes riquezas.




BORRADOR.
Alumnos Guías: Espinosa Yamila y Pagura Macarena.   Curso: 4to 1ra.
Alumna Participante: Giménez Lorena                 Curso:   2do  1ra.






 
La historia del lobo

Hace mucho tiempo yo me encontraba cuidando mi bosque como era de costumbre, cuando veo una niña vestida de rojo cortar las plantas y veo matar animalitos, eso me molesto mucho, comencé a seguirla la pare para preguntarle hacia donde se dirigía, a lo que respondió que iba a la casa de du abuela que quedaba en la punta de la colina.
Pensé que seria bueno darle una lección, entonces fui corriendo hacia el lugar y le conté lo sucedido a abuela y juntos la planeamos.
Después de un rato, la abuela se escondió de  bajo de la cama, yo me puse su camisón y me acosté en la cama a esperarla, caperucita no tardo en llegar, golpea –toc, toc.
-¿Quién es?-
-Soy su nieta caperucita roja-
El lobo disimulando la voz, dijo:-Saca la clavija y la tranca sedera-
Al entrar caperucita se asombro al ver el aspecto de su abuela en camisón y le dice:
-Abuela que brazos tan grandes tienes_
-Para abrazarte mejor-
-Abuela que orejas tan grandes tienes-
-Para oírte mejor-
-Abuela que ojos saltones y dientes grandes tienes-
Al escuchar esto me enojo mucho ya que no es agradable que me juzguen por mi aspecto, siempre se burlaron de mi de esa forma, esta vez no lo permití y salte sobre ella.
Comenzó a correr muy asustada y gritando, yo iba por detrás tratando de comerla y explicarle para que aprenda a cuidar la naturaleza que solo era una lección, no me dio tiempo y llegaron los leñadores, salí corriendo sin explicar nada. Caperucita aprovecho y conto una historia diferente a lo sucedido.
Como todos verán, la abuela que fue mi cómplice, nunca conto la verdadera historia y quede yo como el malo del cuento. Solo quería que esta bella niña cuidara mi bosque  y los animales.



VERSIÓN FINAL.
Integrantes: Pintos Gisela- Daiana Arce
Curso: 4to 2da.



La historia del lobo

Hacía mucho tiempo, en un bosque había un lobo que cuidaba ese lugar.
Un día se encontró con un problema, una niña con una capa roja arrancaba las plantas y mataba los pájaros donde él habitaba, eso a él no le gustó, por eso camino  hacia donde estaba la niña y le dijo que eso no se hacía. Caperucita le dijo que la perdonara, ella le explico que arranca las plantas curativas  para llevarle a su abuelita que  estaba enferma. El lobo dijo que esta vez la perdonaba, la próxima no sabía que podía llegar a hacerle.

Caperucita llegó a la casa de su abuela que quedaba del otro lado del bosque, y golpeó la puerta: “Toc, toc”.

-¿Quién es?- Pregunto la abuela.
-Soy yo- dijo Caperucita. –Tu nieta-
Simulando ser la abuela, el lobo la hizo pasar a la casa. La niña cuando entró,  vio algo extraño en la abuela y le dijo:
Abuelita,-¿Qué ojos tan grandes tienes?-
-Para verte mejor- Contestó la abuela con voz ronca.
Abuelita, -¿Qué orejas tan grandes tienes?-
-Para oírte mejor- Contesto el lobo
Abuelita, -¿Qué nariz tan grande tienes?-
-Para olerte mejor- .
Abuelita, -¿Qué boca tan grande tienes?-
-Para comerte mejor- respondió.

Al instante la niña empezó a correr, el lobo salto de la cama y  siguió a Caperucita hasta que la alcanzó  y la comió.

Mientras este descansaba, unos leñadores que pasaban por ese lugar lo capturaron y lograron salvar a la niña y a su abuela, matándolo al lobo.

Finalmente, los leñadores lo mataron sin saber que Caperucita había mentido y que la venganza del lobo se debió a que lo único que quería era cuidar los animales y las plantas del bosque de la maldad de algunos seres y que estos, pagaran sus actos.
 Fin



PERSONAJE MARAVILLOSO Y UNIVERSAL:
 GREGOR SAMSA.









Breve cortometraje basado en el libro "La Metamorfosis" de Franz Kafka narra la historia de Gregorio Samsa, un comerciante de telas que vive con su familia a la que él mantiene con su sueldo, quien un día amanece convertido en una criatura no identificada claramente en ningún momento. (Las direcciones refieren a la primera y segunda parte de este cortometraje.)

En la siguiente dirección pueden encontrar un breve trabajo que intenta explicar la estructura narrativa de la obra desde la mirada de Greimas y Propp:
http://albagutierrez.wordpress.com/2009/07/15/la-metamorfosis-de-kafka/

sábado, 17 de noviembre de 2012

PARA QUE MAÑANA Y SIEMPRE TODO EL PUEBLO HABLE DE MÍ...






Hoy, ahora, es el momento…. La espera está a punto de terminar. ¿Ustedes piensan en venganza? Yo pienso en saciedad. Escucho, el portón: se abre;  creo oler ese aroma que promete terminar la penuria. ¿Penuria? Sí, penuria tal vez la mía o tal vez de otros. No lo sé ni me importa.

Espero, sí, esta es la noche. Escucho…. mis sentidos están alertas mis orejas atentas, no mis oídos están atentos… mi olfato no me engaña mi cuerpo se prepara, yo venceré mía será la victoria.

Espero,  sí, se acerca.  Él guarda una promesa que cree será cumplida o que piensa que así deberá ser, piensa en derecho, en propiedad. Cree tener el poder. Pero no, el poder es mío, su suerte, su vida es mía, su destino es mío.

Pasos que resuenan, un portón que rechina silencio… que dulce amargo es el grito silencioso. La saliva corre,  parece escurrirse entre mis dientes por mi lengua por mi boca toda o eso creo imaginar.

Un sonido sordo. Un grito que se corta en la noche, la carne que se desgarra, el hambre que se satura, la sangre que todo le empapa.

¿Quién soy? ¿La madre que ve cumplirse su promesa de desagravio? ¿El animal que todo lo devora? ¿Uno de esos veinte perros famélicos atormentados y entrenados por la gringa loca? ¿Acaso importa?

La justicia terrenal y brutal se ha cumplido ya nada queda. ¿Víctima o victimario? ¿Qué soy? La sangre del muerto se ha esparcido solo es ya pedazos de nada.

Mi alma si alguna vez  la tuve yace desperdigada al igual que el muerto. Yo, animal hambriento, él el condenado, ella la loca. Quizás soy los tres o nada. La brutalidad de la muerte y el destino en el morder en el desgarrar en el tragar hasta atragantarse nos ha mutado tres bestias en una, muertas ante la nada que deja el último aliento cuando todo se ha consumado; hasta que una nueva presa cruce el portón y todo vuelva a comenzar: Hoy, ahora, es el momento…

miércoles, 14 de noviembre de 2012

UNA HISTORIA PARA CONMOVERSE...

EL MONÓLOGO DE LA GRINGAhttp://youtu.be/wToctXbn_FY

Abel Pohulanik, si bien nació en Corrientes por circunstancias fortuitas (Su madre iba allí para tener a sus hijos), residió toda su vida en Resistencia (Chaco). Es profesor en Letras. El relato que a continuación se transcribe, "Monólogo de la Gringa" , mereció el segundo premio de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Chaco, en 1981, en el Concurso Regional de Cuentos.

MONÓLOGO DE LA GRINGA

Soy la "Gringa Loca" y mañana todo el pueblo hablará de mí. Como cuando era "La gringa" a secas y empezaron a llamarme así porque no me vieron llorar en el velorio del Basilio. Era el único hijo varón que en mala hora tuve con el Gervasio; me lo mataron como a un pato de estero, con perdigones...Seleccione aquí para ampliar la imagen / Click here to enlarge image
Y yo pregunto si no es como para volverse loca si una dejó que se le seque el alma durante veinte años cuidando un hijo para que al final... Me había salido demasiado rubio y hermoso como para que durase.
La hija no: negra y mala como su padre, sólo nos parecíamos en el odio.
Cuando mi hijo murió sangrando por diez mil agujeros yo ya estaba seca desde siempre, Se me había ido la vida de a poco gambeteándole a la muerte desde que él nació. El resto fue sólo para exprimirme lo que quedaba.
El Basilio nació cuando Gervasio ya se había mandado a mudar a tentar suerte a la capital; esperé mucho la plata para seguirlo. Un día apareció para hacerme la otra hija y contarme que todavía no era tiempo para que yo también me vaya.
Nunca más lo vi. Cuando la chica quiso ir con el padre me alegré. Cada uno con lo suyo, pensé, ambos eran iguales, que me dejen con lo mío.
Y yo pregunto si una es loca si sabe que la muerte está en todas partes queriéndose llevar un pedazo de carne rosada y tibia y toda mía. Había una muerte silenciosa ondulando entre los yuyos; había otra en los oscuros remolinos de la correntada; otra en esta maldita resolana que no perdona, y otras mil en las noches que no acaban, en las madrugadas en las que mi hijo ya no vuelve...
Había peligro en todo: en los aljibes, en las zanjas, en las ventanas abiertas, en la escuela. en la hamaca y las hondas, en los cuchillos y las tormentas. Para que no sufra, yo misma enseñé a mi Basilio a leer, sola lavé, cociné y corté la leña. Lo tenía en cajoncitos cuando tuve que trabajar afuera y cuando caminó no dejé que llegue más allá del portoncito.
Iba conmigo a la iglesia, al almacén y a los velorios. En las visitas me sobaba todo el tiempo la cartera sentado al lado mío y por suerte nunca lo invitaron a una fiesta.
Yo misma le cortaba el pelo y las camisas; le mostré cómo hay que afeitarse y ponerse talco para evitar las paspaduras. Quemé la citación del regimiento y cuando me preguntó por qué no lo llamaban le mentí que a los sin padre no los necesita nadie.
Recién cuando me enfermé de la pierna dejé que fuera solo a comprarme la provista y a entregar la ropa lavada. Le indicaba el camino más corto pero empezó a demorar siglos en volver. Esas veces me volvía más loca que nunca. No hubo caso, al principio se demoraba un rato para escucharlos, luego ya se sentó de amigo con los del Bar.
Tantos años de sufrimientos para que termine en la mesa de un boliche con media docena de atorrantes, escuchando porquerías. Por lo menos, decía yo, si ninguno de ellos trabaja, ni juega al fútbol, ni sale de caza, no hay peligro. Eran seis o siete inútiles, jugando al dominó en la vereda para poder sacar mejor el cuero a la gente.
Terminé por darle para el café con tal que se quedase allí sin moverse y venga a comer y dormir a la casa.
Pero no, el más inútil de todos, el hijo de Pereda, tuvo que llevar una escopeta para hacerse ver. Él, el hijo del más rico del pueblo, tenía que ser al que se le escape la perdigonada que me dejó sin alma...Seleccione aquí para ampliar la imagen / Click here to enlarge image
Después del entierro escribí a la hija, seguí lavando ropa afuera y comencé a criar cuanto perro guacho y abandonado encontraba por ahí. Por tan poco me llamaron la "Gringa Loca".
Pero mañana todos hablarán de mí.
En el mismo jeep en el que lo llevaron preso al hijo de Pereda lo trajeron hace unos meses, en "libertad condicional", o suelto "por falta de pruebas", o algo así; lo único seguro son los millones que había aflojado el padre para que lo larguen. ¿Cuánto haría falta para que me devuelvan el mío?
Sé también que el cretino volvió más porquería que nunca, y que persigue hace rato a una pobre sirvientita que tomaron. No para mucho le ha de dar el amor porque se sabe que la cacheteó un día porque se le quemaron unas ropas con lavandina. No le servirán ésas pero se compra otras... pero yo, ¿qué hago con dos cajas con las de mi hijo? Ahí están sobre el ropero, mejor lavadas y planchadas que nunca, ropas que para siempre no usará el Basilio; como las mías, ya que quemé todas las que no pude teñir de negro.
También dicen que el Pereda armó un escándalo porque a Ia chica se le rompió un frasco de colonia. , . Y yo que dejé a mano uno que era del Basilio, para olerlo de vez en cuando si me amenaza el olvido o se me quiere espantar la rabia que siempre tuve... Entonces, en vez de llorar como el mundo quiere, salgo al patio y les destrozo el espinazo a palos a los perros que junto, que para eso están, para que me aguanten la bronca. Y gracias a ellos mañana todo el pueblo hablará de mí.
Hace tres meses que todas las noches les rompo el alma a esos veinte perros, vistiéndome con las ropas que tiró el hijo de Pereda porque se le "quemaron" con lavandina. Veinte perros alimentados a carne cruda, que cuando olfatean una colonia que se le rompió a la sirvienta de los Pereda, se retuercen de dolor y espanto, queriendo morder a quien desde las sombras los castiga sin piedad, mientras silba como un tordo.
Y esta noche vendrá el hijo de Pereda, caliente y perfumado, buscando el cuerpo de una sirvientita con la que hace tiempo afila en el portoncito de un rancho, en las afueras del pueblo; una negrita que sale a mañerearle la boca apenas siente que él le silba como un tordo desde la oscuridad.
Digo yo si será estúpida la gente, que habiendo otras atorrantas en el pueblo, justo tuvo que gustarle ésta, una pobre muchachita con modales de porteña, en mala hora hija mía y del Gervasio, que se me parece sólo en el odio que tenemos, desde que le escribí a Buenos Aires, contándole lo de su hermano.
La misma sirvientita que cuando sienta el ya pactado silbidito "como de tordo" llamándola por última vez desde el portoncito abierto, me ayudará a soltar veinte perros famélicos, para que mañana y siempre todo el pueblo hable de mí.

sábado, 10 de noviembre de 2012

LA LITERATURA UN JUEGO QUE TODOS PODEMOS JUGAR...



 INSTRUCCIONES PARA DAR LÁSTIMA...

Antes de ir a visitar el hogar de un allegado, sentarse en una silla durante quince minutos a pensar en todos los motivos que han hecho miserable su vida. Dejar atrás todo vestigio de sonrisas que puedan guardar inconscientes ganas de ser feliz.

Memorizar uno a uno aquellos detalles desoladores que hagan que su vida más horrorosa y angustiante que la imagen de un niño al que los huesos le carcomen la piel por falta de alimento.
Partir al lugar que se visitará, acordándose que la vida y todo lo que en ella sucede no es más que desgracia tras desgracia.

Llegar a destino con cara de desesperación, como huyendo de alguien, con los pelos alborotados y hablar en medio de sollozos que le rasguen el pecho y corran una carrera interminable hasta llegar a aturdir a quien lo está recibiendo y escuchándolo,  envolviéndolo en una oscuridad confusa e impenetrable.

Tranquilizarse y explicar que nada tiene sentido, que cada lugar que se pisa se en entristece y matiza  en tonos grises u opacos.

Finalmente, esperar gestos de consuelo y esa palabra tan ansiada que es “pobrecito”, que hace saber que ya ha ocurrido lo querido: “dar lástima”. Ahora puede volver feliz a su hogar, sin que las flores se marchiten al pasar y hasta, increíblemente, con la capacidad de reír.

 ORTIZ, HORACIO ALEXIS (EDEM Nº 203: 5 “C”)

Julio Cortázar: PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA A UN RELOJ.

http://youtu.be/oxMZ129dnt8